Recientemente
he tenido la suerte de tener a mi disposición un ejemplar mal editado de “Un
mundo feliz” en el que he descubierto un principio del que había sospechado
pero para el que aún no había encontrado apoyo: la perfección es la destrucción
de la persona. O del hombre en su origen. Es la pérdida de referencias y del
mero sentido de la vida. No hay principio ni fin en la perfección y ninguna
mente humana puede abarcar siquiera tal concepto.
Soy una
persona perfeccionista-sin duda desorganizada también- He ido detrás de una
perfección pero jamás he llegado a ella porque no la puedo percibir, no todavía.
La he buscado en mí, la he buscado en otros y sobre todos en las personas que
quiero o admiro; no está en ninguna parte, salvo en lo que el hombre no
controla: el Universo. Y aun así, quién se atreve a juzgar sobre si el Universo
comete errores…
De este modo
sustento y extrapolo la idea de imperfección como inevitable de cara a la sociedad. Sin
ella, sin los errores, sin todas las emociones humanas vibrando en la Tierra no
seríamos más que unos simios luchando por sobrevivir a base de agua encharcada
y de carroña.
En la
película de “2001: una odisea en el espacio”, ¿qué hace el mono al ver el
perfecto monolito? Se aturde, lo mira con miedo, se acerca a él despacio y en
su primera manifestación de curiosidad ante lo nunca antes imaginado, se atreve
a tocarlo. Ha descubierto la perfección. En su primitiva mente surge el primer
“¿Por qué?”. Asume de este modo su debilidad, porque su ignorancia no le
permitirá descubrirlo nunca. Él no se da cuenta, pero puede que de algún modo
lo sepa. Lo que le convierte en férreo defensor de su territorio, de lo que
considera suyo, a base de manifestaciones violentas de su derecho sobre otro
mono de permanecer en determinado territorio. Y mata a miembros de su propia
especie. Es el caos.
El camino de
la evolución nos devuelve a nuestro tiempo, entendiendo como “nuestro” el
momento en el que el hombre empieza a expresarse artísticamente. El arte es un modo
de acercamiento a ideas abstractas, un nivel superior de comunicación: primero
fuimos monos que nos comunicábamos a palos, después hombres con signos de
inteligencia al fabricar herramientas básicas, hasta que llegamos al nivel de
persona, que experimentamos la necesidad de mantener una comunicación mas allá
del presente o de la necesidad del momento. Una exhibición de las primeras
relaciones del ser humano con lo trascendental: el arte. Esos primeros
individuos que abordaron la idea del mas allá consiguieron que ésta predominara
en la Tierra. Miremos donde miremos, las culturas que se han desarrollado hasta
hoy iban detrás de una idea del Todo en el más allá. Ninguna cultura histórica
se ha desarrollado en la idea de que después de la muerte solo haya vacío. Eso
es algo que se tiende a creer hoy en día, por la inclinación ultra racionalista
de las sociedades que estamos creando.
Parece que
olvidamos que la ciencia sin búsqueda filosófica no se hubiera desarrollado.
Sin filosofía no se podría explicar la voluntad del hombre en descubrir su dimensión
material cuando se plantea su realidad existencial. Del mismo modo que la
inteligencia no habría ido en aumento de no haber sido por el descubrimiento de
la ciencia. Una profesora de la universidad de Navarra dijo una vez “cuanto más
respuestas tengas, mas preguntas te harás”. Y creer en la ciencia como única
forma de justificar los actos humanos y como solución a todas sus
incompetencias, ´tiene como incoherencia el hecho de que solo puede ser concebida
y manipulada por hombres, que cometen errores. Los hombres se equivocan, esa es
nuestra condena y al mismo tiempo nuestra liberación.
La
persecución de la perfección en este vacío lleno de defectos es la vida: vivir
es el camino.
La elección
de éste depende muy diversos factores, y sin duda los hay mejores y peores.
Puesto que supongo la Vida como un medio de conocimiento a través del contacto
físico y químico con mi entorno, y que además me ciño a creer que hay una parte del humano que escapa a cualquier
fórmula matemática, deduzco que la muerte no es mas que la transformación de
nuestra dimensión material y que el resto forma parte de ese Todo perfecto.
Póngale el nombre que estime.