No escribí sobre ello ni siquiera mientras era presa de la
incertidumbre y el pánico. Me
arrepiento.
Todas las mañanas me despertaba en aquella habitación de Alfonso el
Batallador desesperada y entregándome al destino que se había
escrito para mí. Volvía sobre mi pasado y encontraba señales premonitorias de
lo que estaba pasando. (...) Asimilé ese nuevo
capítulo de mi vida con responsabilidad y miedo. ¿De qué sirve el miedo en la
seguridad? ¿Dónde se encuentra en este caso el mecanismo de alarma?
Para dar cuenta a la persona del gran
cambio que su vida va a tomar.
¿Y para qué sirve esta advertencia, es
necesaria?¿No se puede simplemente dejar que el tiempo pase sin pensar que el
tiempo no vuelve?
La gente con la que me cruzaba tenía otro
efecto sobre mi. (...) Me
sentía plena espiritualmente, adulta.
Pero siempre está la Razón acechando
nuestras esperanzas. La Razón y el Miedo guardan estrecha relación en
cuestiones transcendentales. Se entremezclan en nuestras mentes y dan formas a
pensamientos todavía indefinidos que acaban siendo los motivos de la
desesperación : piensas que un día mirarás atrás y te darás cuenta de que Tu vida se ha
ido a la mierda.
(...)
Fue una Victoria en el fracaso. En un
principio sufrí mucho. En este caso una
no solo convive con una idea, porque no es una idea. Es un hecho VITAL: si no lo hubiera necesitado, no me habría
hecho soñar.
Pasó el tiempo y tuve que hacerme a la idea
de Libertad. No me costó mucho: dejé la carrera con el propósito de empezar de
cero.
Estos últimos seis meses de parón han
simbolizado claramente mi paso por la Libertad absoluta. Conocí a muchísima
gente , me sentí invencible por todo lo que me había pasado y por mi decisión
profesional. En realidad me sentía invencible porque por un tiempo NADA ME
PREOCUPABA.
Nunca desde mis cuatro años he vivido una
época en la que nada me preocupara y el resultado es el mismo que cuando una
persona escribe con un rotulador en una pared: cuesta borrarlo del todo.
que arte tienes mari enserio. dmg
ResponderEliminar